Una experiencia de realidad virtual sin cables
Lo que diferencia a este espacio de otros centros de ocio es su tecnología de movimiento libre. En el laser tag tradicional los jugadores suelen estar limitados por cables o espacios oscuros convencionales; aquí, la realidad virtual permite que los niños se desplacen físicamente por un área abierta mientras sus sentidos perciben un entorno digital completamente distinto. Es una actividad que fomenta el trabajo en equipo, ya que las misiones suelen requerir coordinación para superar retos o derrotar enemigos virtuales en común.
El recinto está diseñado pensando tanto en los protagonistas de la fiesta como en sus acompañantes. Mientras los jóvenes exploran otros mundos, los adultos pueden relajarse, ya que el centro cuenta con:
- Monitores especializados que supervisan cada partida y explican el funcionamiento del equipo.
- Zona para padres donde esperar cómodamente mientras se desarrolla la actividad.
- Equipamiento de alta gama adaptado para que sea ligero y fácil de usar desde los 7 años.