Un encuentro cercano con la fauna
Lo que diferencia a este lugar de cualquier otro parque infantil es la posibilidad de organizar una fiesta en un auténtico zoo de contacto. Los niños no solo juegan, sino que descubren la vida de los osos y los lobos en un entorno controlado pero natural. La amplitud de las 5,5 hectáreas permite que los pequeños exploren con libertad, observando mapaches y renos, lo que convierte el cumpleaños en una pequeña expedición educativa.