Una experiencia diferente en plena naturaleza
Organizar un evento en este entorno supone alejarse de los locales convencionales para ofrecer a los niños una jornada de ocio activo. El recinto combina la tranquilidad de una zona de granja con la espectacularidad de una fortaleza histórica. Los niños tienen espacio de sobra para correr y descubrir rincones fascinantes, siempre bajo la supervisión de monitores especializados que se encargan de que la diversión sea segura y organizada. Mientras tanto, los adultos disponen de una zona específica para relajarse y disfrutar del paisaje.