Diversión retro y entretenimiento interactivo
En este espacio, la fiesta de cumpleaños abandona los formatos tradicionales para convertirse en una aventura entre máquinas de flipper y juegos arcade. La atmósfera del local invita a los niños a moverse constantemente, probando diferentes estaciones de juego que desafían su coordinación y reflejos. Al tratarse de un museo interactivo, el valor educativo se mezcla con el ocio, permitiendo que las nuevas generaciones descubran los clásicos que marcaron una época.
El recinto está adaptado para que los anfitriones se sientan cómodos en todo momento. Para los adultos que acompañan al grupo, el local dispone de una zona para padres, permitiendo que los tutores supervisen la actividad de forma relajada mientras los monitores se encargan de que la dinámica del evento fluya sin contratiempos.