Un paraíso de juegos para los más pequeños
El concepto de este centro se centra en el movimiento y la interacción social. El parque de bolas es el gran protagonista, permitiendo que los niños se sumerjan en un entorno de colores y texturas que estimulan sus sentidos. La instalación está pensada para que los niños de hasta 10 años puedan trepar y saltar con total libertad. Mientras tanto, los adultos disponen de una zona para padres desde donde pueden observar la fiesta con comodidad, permitiendo que los niños ganen autonomía en un entorno controlado.