Una experiencia de ingenio y adrenalina
En este centro de escape, el festejo se aleja de lo convencional para proponer un reto intelectual. Los participantes se dividen en equipos y entran en habitaciones diseñadas con historias envolventes donde deben buscar pistas y resolver enigmas. La atmósfera está cuidada para generar emoción sin resultar abrumadora, permitiendo que los niños desarrollen su capacidad analítica mientras se divierten. La presencia de monitores especializados es clave, ya que ellos guían la experiencia desde afuera, brindando pistas si el grupo se estanca, garantizando que todos salgan con una sonrisa.