Un viaje por la historia del motor
El entorno del museo ofrece una atmósfera única que combina educación y entretenimiento. Los niños no solo ven coches; descubren cómo ha cambiado el mundo a través del movimiento. La presencia de monitores especializados es clave, ya que adaptan el discurso a las diferentes edades, desde los más pequeños hasta los 12 años. Mientras tanto, los adultos disponen de una zona para padres donde pueden esperar cómodamente mientras el grupo realiza su recorrido por las galerías.