Inmersión total en el mundo digital
Lo que diferencia a este local de otros centros de ocio es su apuesta por la realidad virtual. Los niños no solo entran en una habitación, sino que se transportan a mundos fantásticos donde las reglas de la realidad desaparecen. Durante la actividad, los participantes deben comunicarse constantemente para avanzar, lo que convierte al cumpleaños en una excelente herramienta de cohesión grupal. Es una actividad dinámica que mantiene la atención de los niños de principio a fin, adaptándose a diferentes niveles de habilidad para que nadie se sienta frustrado.